El CBD (cannabidiol) es uno de los compuestos más conocidos de la planta de cannabis, pero a diferencia del THC (tetrahidrocannabinol), no produce un efecto psicoactivo, es decir, no “coloca”. Esta es una de las razones por las que el CBD ha ganado popularidad en productos de bienestar, desde aceites hasta cremas y edibles. Sin embargo, hay matices que vale la pena explorar para entender mejor su impacto.
¿Qué es el CBD y cómo funciona?
El CBD es un cannabinoide que interactúa con el sistema endocannabinoide del cuerpo, un conjunto de receptores que regula funciones como el sueño, el estado de ánimo, el dolor y la respuesta inmunitaria. A diferencia del THC, que se une directamente a los receptores CB1 en el cerebro y genera la sensación de euforia o “colocón”, el CBD actúa de manera más indirecta. Modula estos receptores sin causar efectos psicotrópicos, lo que significa que no altera la percepción ni produce un estado de intoxicación.
¿Por qué algunas personas sienten algo al tomar CBD?
Aunque el CBD no “coloca”, algunas personas reportan sensaciones como relajación, reducción de ansiedad o una ligera somnolencia. Esto no es lo mismo que estar “drogado”. Estas respuestas pueden deberse a:
- Efecto calmante: El CBD puede influir en los niveles de serotonina, lo que genera una sensación de bienestar.
- Dosis altas: En grandes cantidades, el CBD puede causar sedación, especialmente si se combina con otros relajantes.
- Expectativas: El efecto placebo juega un papel importante; si alguien espera sentirse diferente, puede percibir cambios sutiles.
- Contaminación con THC: En productos de CBD de baja calidad o mal regulados, trazas de THC podrían estar presentes, lo que sí podría generar un leve efecto psicoactivo.
Factores a considerar
- Tipo de CBD: Existen tres categorías principales:
- Aislado de CBD: Solo CBD, sin otros compuestos de la planta. Es la opción más pura y sin riesgo de THC.
- Espectro completo: Contiene CBD, otros cannabinoides y hasta un 0.3% de THC (límite legal en muchos países). Este pequeño porcentaje no suele ser suficiente para “colocar”, pero podría tener un “efecto séquito” que potencia los beneficios.
- Amplio espectro: Incluye varios cannabinoides, pero sin THC.
- Calidad del producto: La falta de regulación en algunos mercados significa que ciertos productos de CBD pueden contener más THC del indicado o incluso contaminantes. Siempre es recomendable comprar de marcas confiables con pruebas de laboratorio independientes.
- Sensibilidad individual: Cada persona reacciona de manera diferente al CBD según su metabolismo, peso, tolerancia y estado de salud.
Mitos y realidades
- Mito: El CBD es igual que la marihuana.
Realidad: Aunque provienen de la misma planta, el CBD y la marihuana (rica en THC) tienen efectos muy distintos. - Mito: El CBD no tiene efectos secundarios.
Realidad: Puede causar somnolencia, boca seca o interacciones con ciertos medicamentos. - Mito: Todo el CBD es legal.
Realidad: Las leyes varían por país. En algunos lugares, incluso el CBD con 0% THC puede estar restringido.
Conclusión
El CBD no “coloca” porque no tiene propiedades psicoactivas como el THC. Sin embargo, puede generar sensaciones de relajación o calma, lo que lo hace atractivo para quienes buscan alivio sin alterar su estado mental. Si decides probarlo, asegúrate de elegir productos de calidad, verifica las regulaciones locales y consulta con un médico si tienes dudas, especialmente si tomas medicamentos. El CBD puede ser un gran aliado para el bienestar, pero informarse es clave para usarlo de manera segura y efectiva.
Fuentes recomendadas:
- Estudios de la OMS sobre el CBD (2018).
- Regulaciones locales sobre cannabis no psicoactivo.
- Laboratorios certificados para análisis de productos de CBD.



